animales en peligro de extinción


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ANIMALES MEXICANOS EN PELIGRO DE EXTINCIÓN


“UN ANIMAL PARA MI ES VITAL.”





Integrantes.
Jacqueline Frias Zamora.
Joshua Leopoldo Rentería Saavedra.
Claudia Roció Juárez.
Gabriela Rivera Tapia.
María Fernanda Ramirez Santillan.






JAGUAR.

Uno de los animales más emblemáticos de nuestro país por ser adorado por la cultura maya. Es uno de los eslabones importantes en la naturaleza por mantener en equilibrio a otras especies. La deforestación ha sido el detonante de su casi extinción.
En México se ha perdido más del 40 % de la distribución del jaguar en el Territorio nacional, limitándose a las áreas más aisladas y de difícil acceso en las Costas del Pacífico y del Golfo de México, las sierras madre Occidental y Oriental.
En México se ha perdido más del 40 % de la distribución del jaguar en el Territorio nacional, limitándose a las áreas más aisladas y de difícil acceso en las Costas del Pacífico y del Golfo de México, las sierras madre Occidental y Oriental.
Los Jaguares no atacan al Hombre, de hecho cuando hay presencia de seres humanos los Jaguares tratan de evitarnos y se esconden, el hecho de que las personas sigan pensando que son animales feroces y salvajes ha ocasionado que se encuentren en Grave Peligro de Extinción.




 LA GUACAMAYA ROJA
La guacamaya roja (ara macao, ara palabra griega que significa fuerte y macao palabra sudamericana que se refiere al fruto que comen las guacamayas) habita en los bosques húmedos tropicales de la costa atlántica mexicana, desde 0 a 1000 metros.
Está en peligro de extinción por la destrucción de su hábitat y debido a su popularidad, según Think Quest, se ha convertido en especie muy demandada comercialmente. Es uno de los loros más populares del mundo y suele vivir con los hombres adoptándolo como una mascota. Estos pájaros tienen la habilidad de imitar de forma precisa el habla humana.



DESCRIPCIÓN DE LA ESPECIE.
La guacamaya roja, (Ara macao) es un ave grande y colorida, perteneciente al grupo de los psitácidos. Mide entre 81 y 120 cm de largo, pesa alrededor de 1 kg como ejemplar adulto, lo que la convierte en el psitácido más grande de México y el cuarto lugar en cuanto al tamaño entre las 17 especies de guacamayas en América. Tienen crestas y plumas en la cola de color rojo brillante, y amarillo y azul en sus alas.
En general su plumaje es del color rojo escarlata, y las plumas cobertoras y secundarias de las alas presentan un color amarillo. Las plumas cobertoras de la cola presentan un color azul claro, mientras las plumas cobertoras primarias son rojas. En el pico, la mandíbula superior es de color hueso, mientras la mandíbula inferior es negro mate. El iris es color amarillo, y las patas color gris oscuro. Tiene piel blanca en torno a los ojos y negro mate la mandíbula inferior. Los juveniles son similares, excepto por el iris que es de color café claro.

HÁBITAT Y ALIMENTACIÓN.
En México, su hábitat era la selva alta perennifolia y mediana subperennifolia en Oaxaca, Tabasco, Campeche, Chiapas y Quintana Roo. Actualmente su área de distribución se ha reducido significativamente por la destrucción y modificación del hábitat, la captura y comercio ilegal de la especie, que amenazan seriamente su permanencia en México, por lo que hoy en día sólo se le encuentra en la vertiente del Atlántico, desde el este de Chiapas hasta la frontera con Guatemala. Habita las tierras planas al nivel del mar y hasta los mil metros de altura; ocupa las selvas altas y medianas siempre verdes y cercanas a grandes ríos y arroyos.
Para las culturas prehispánicas del sureste mexicano, las guacamayas rojas eran consideradas guardianas de los árboles y sus menciones en ritos y leyendas resultaban frecuentes, así como sus representaciones en pinturas y esculturas; desafortunadamente, hoy esta presencia parece limitarse a estas expresiones artísticas, pues prácticamente han desaparecido de su hábitat original (que va de Tamaulipas a Chiapas), y detrás de esto, se encuentra la actividad humana.
Se alimenta, en su estado natural, de una gran variedad de frutas, semillas, vainas, nuevos brotes de hojas, flores y algunas veces de insectos como larvas de escarabajo y mosquitos; sobre todo semillas y fruta de todas clases, siendo lo más común que la proporción de semillas ingerida sea el doble que la de frutas. Les encanta la fruta fresca, por lo que en cautividad todos los días les debe ser suministrada fruta de temporada y vegetales, así como germinados de gramíneas. Ocasionalmente, debe complementarse la dieta, en cautividad, con otros alimentos ricos en hidratos de carbono y proteínas, como algo de pasta cocinada, huesos de pollo con restos de carne, etc.
REPRODUCCIÓN.
El apareamiento para reproducirse se inicia cuando los machos realizan variedad de llamadas y danzas rituales para las hembras con el fin de conseguir su consentimiento para el apareamiento, que será de por vida después de los 4 años. Una vez que se ha producido el apareamiento, crean un nido en árboles muertos, principalmente en oquedades donde construyen su nido, para colocar sus huevos (2 o 4) los cuales son incubados durante 28 días.

Durante los primeros días, después de eclosionar, los polluelos dependen de sus padres para sobrevivir. Cuidan los polluelos durante 105 días. Cuando tienen cerca de 3 meses de edad serán capaces de volar y ayudar a conseguir su propio alimento. Al año de edad se separan de sus padres. En la naturaleza el promedio de vida de este guacamayo es de 30 a 40 años, en cautiverio han sido capaces de vivir hasta 50 años




 ESPECIE EN PELIGRO DE EXTINCIÓN.
La guacamaya roja está extinta en 95 por ciento del área que ocupaba en México; de hecho, se calcula que sólo quedan 250 guacamayas en libertad en todo México: 50 en la región de los Chimalapas, y 200 en el extremo sur de la Selva Lacandona de Chiapas, según comentó Alejandro Estrada, responsable del proyecto por parte del IB de la UNAM. Por tanto, esta especie se encuentra en peligro de extinción, de acuerdo a la NOM-059-ECOL-2001 y está listada en el Apéndice I de la CITES. Recientemente, en 2013, se llevó a cabo un proyecto de recuperación de esta especie en el que participaron el Instituto de Biología de la UNAM y los eco parques Xcaret, Quintana Roo, y Aluxes y Nacional de Palenque, además de autoridades federales, estatales y municipales, y representantes de la iniciativa privada y organizaciones no gubernamentales.
Después de 70 años extintas en la zona, la guacamaya roja regresó a las selvas de Palenque, tras la liberación de 20 ejemplares de la variedad Ara macao cyanoptera (subespecie endémica de México) que, desde julio de 2013, vuelan libres por la jungla. El objetivo es reintroducir a estos animales en áreas que poblaban originalmente. La liberación es la primera de tres que se planean realizar, por año, de aquí a 2015.

Los vivos colores de sus plumas la hicieron un animal valorado en la época prehispánica. Si bien su territorio abarca todo el continente de América, en México quedan menos de 200 ejemplares.


ÁGUILA REAL
Características del águila real
Tal y como sucede con las demás aves de presa, las hembras de águila real son de mayor tamaño que los machos, y pueden llegar a medir hasta 2,3 metros de envergadura alar (es decir, con las alas desplegadas) y pesar cerca de siete kilos.
En ambos sexos el plumaje es de color castaño oscuro, con marcas doradas en la cabeza y en el cuello, y blancas en los hombros y la cola. Las patas también presentan plumas, a excepción de otras águilas, y es por ello que se la incluye en el grupo de ‘calzadas.

No por nada es el símbolo en nuestra bandera nacional. Una de las aves más majestuosas del mundo ya es una vista rara en nuestro país.


Esta ave extraordinaria y majestuosa se encuentra en peligro de extinción por la invasión del hombre en su hábitat natural. 



AJOLOTE MEXICANO

Generalmente los ajolotes son de color café o pardo oscuro, aunque en cautiverio existen variaciones claras y albinas como el llamado ajolote rosado o dorado; en la actualidad se distribuyen en los lagos de Xochimilco, Tláhuac y Chalco. De acuerdo con información de la dirección General de Medio Ambiente de la delegación Xochimilco, llegan medir entre 30 y 40 centímetros de largo y pueden vivir hasta 15 años en cautiverio.
Cada hembra puede poner de 500 a mil 200 huevecillos durante noviembre, diciembre y enero, mientras que el tiempo de incubación es de 12 a 18 días. Se trata de una especie neotenia, es decir, que conserva su estado juvenil y sus características larvarias, incluso durante su madurez sexual. Con sus dedos sin garras, los ajolotes, son depredadores silenciosos que se alimentan de pequeños peces y crustáceos de río o acociles, así como otros pequeños organismos que se encuentran en la profundidad de los canales una de las principales características de los ajolotes es su capacidad para regenerar algunas partes de su cuerpo cuando son mutiladas por depredadores en su ambiente natural.


Padece otras amenazas como la garza blanca, la pesca ilegal para su venta y la contaminación de su hábitat, principalmente por basura y aguas residuales. Los ajolotes viven en los canales poco profundos que rodean las chinampas y que presentan abundante vegetación acuática, aunque salen en muy pocas ocasiones a la superficie.
Además es el emblema de la delegación Xochimilco, se encuentra en la categoría de Peligro de Extinción, en 1996 se calcularon mil ajolotes por kilómetro cuadrado, mientras que en 2008 fueron sólo cien en la misma superficie y en 2014 se calculó un ajolote por cada tres kilómetros cuadrados, además trabajan en la preservación de su hábitat y en la eliminación de residuos sanitarios en los canales.


Es una clase de salamandra que se encuentra de manera exclusiva en el Lago Xochimilco. Su peor enemigo son los seres humanos, que los cazan para venderlos como mascotas.


MARIPOSA MONARCA

Cada otoño, las mariposas monarca migran de Canadá y Estados Unidos a México para hibernar posadas en los pinos y abetos de los bosques de Michoacán y el Estado de México.


Los dos últimos años, según datos proporcionados por el comisionado de Áreas Protegidas de México, Alejandro del Mazo, la población de migrantes disminuyó 14.8 % en los dos últimos inviernos. Además, dijo que de 13 colonias de mariposa monarca que se registraron en el período 2016/2017, en el más reciente 2017/2018 sólo se contaron nueve. Las causas, según explican, pueden estar relacionadas con los eventos meteorológicos extremos. Esto concuerda con el dato de World Wildlife Fund en México, que reporta una temporada intensa de huracanes en la ruta migratoria de las mariposas, que se extiende hasta 5 mil kilómetros de Canadá hasta México.
La mariposa monarca pertenece a un pequeño grupo de insectos que migra grandes distancias gracias a su capacidad de adaptación y a que usan una “brújula solar” que las guía a espacios más cálidos. Ya que los estados del tiempo son incontrolables y los ciclos de migración poco variables (en México están de noviembre a marzo), se prevé que las mariposas sigan disminuyendo su población, pero los biólogos y estudiosos de las mariposas todavía no encienden las alarmas para su cuidado.

Actualmente, México tiene unas 16,100 hectáreas en la Reserva de la Biósfera, que es Patrimonio de la Humanidad, donde descansan las mariposas. Mientras, se mantiene desde hace cuatro años comenzaron los trabajos para la protección de la ruta migratoria de las mariposas por parte de Estados Unidos, Canadá y México.
Ver a este insecto en su santuario es uno de los espectáculos más impresionantes de la naturaleza. Pero la tala de árboles e incendios forestales han disminuido su territorio.

 

OSO NEGRO.       
Características.
Tamaño: hasta 2 m de largo.
Peso: entre 90 y 261 kg.
Es el carnívoro más grande de México. También se alimenta de semillas, frutas y vegetales.
Su pelo es corto, lacio y oscuro con excepción del área cercana al hocico que es de color miel.
De cuerpo robusto y peludo, tiene patas largas y hocico largo.
Posee garras con 5 uñas no retráctiles.
Distribución y hábitat
Históricamente vivió en México en la sierra madre occidental y la sierra madre oriental, abarcando los bosques templados de Sonora, Chihuahua, Durango, Zacatecas, Jalisco, Aguascalientes, Coahuila, Nuevo León, Tamaulipas, Nayarit y San Luis potosí.


En la actualidad su distribución se restringe al norte del país (Sonora, Chihuahua, Nuevo León y Coahuila), en una amplia variedad de climas, de fríos a templados y semiáridos.
Existen entre 850,000 y 950,000 osos en Norteamérica.
Prefiere los sitios inaccesibles y escarpados con fuentes abundantes de alimento, donde la vegetación es de tipo chaparral o de bosques de encino, pino, maple y nogal americano.
Amenazas.
Pérdida de hábitat
Cacería furtiva y comercio ilegal de algunas partes de su cuerpo por la creciente demanda en Asia.
Cambio climático que afecta la disponibilidad de alimento durante la reproducción e hibernación conflictos con el humano por daños a propiedades y depredación de ganado.
Este vive en la sierra gorda y las montañas del noreste. Si bien es protegido, la caza ilegal y la tala están causando que tenga el mismo destino que el oso pardo.



Tortuga caguama.
Distribución
Encontrará tortugas caguama en el atlántico, pacífico e índico. Prefieren estar en áreas que ofrecen playas llenas de arena granulada. Por esta razón se encuentran muchos de ellos a lo largo de la costa de México y las Bahamas. Sin embargo, también hacen sus hogares en diversas lagunas y bahías.
Descripción
La tortuga caguama tiene la cabeza más grande que cualquier otra especie. La forma del cuerpo es muy similar a la forma de un corazón. Tienen un caparazón de color rojo y marrón en la parte superior y amarillo y marrón en la parte inferior. Pueden llegar a pesar hasta 250 libras cuando están completamente desarrollados y medir cerca de cuatro pies de largo.
Reproducción
Puede sonar increíble, pero la tortuga caguama no estará lista para la reproducción hasta que tienen aproximadamente 35 años de edad. El proceso de cortejo se lleva a cabo cuando los machos y las hembras emigran a sus ligares de cría y las hembras deciden con quien aparearse.
Esta tortuga vive casi toda su vida en el agua y sólo se acerca para desovar. Es común verla en las arenas de Quintana Roo y Baja California. Más, su extinción se precipita por el robo de sus huevos, el descuido de playas y la pesca inadecuada.



VAQUITA MARINA
También se le conoce como cochito. Fue descubierta hace relativamente poco tiempo y ya se encuentra en peligro de extinción. ¿La razón? Redes de pesca. Sólo quedan 30 ejemplares del mamífero marino
La llamada vaquita marina, que se encuentra solo en el golfo de California, se acerca con gran velocidad a la extinción. Ha sido un grupo internacional de expertos el que ha alertado de la situación, y afirma que estos animales se quedan enganchados en las redes de los pescadores locales. Solamente quedan, en total, 97 vaquitas.
Las vaquitas son criaturas muy tímidas, por lo que apenas se consigue ver alguna, salvo que salgan a la superficie atrapadas, ya sin vida, en las redes. Se conoce su existencia solo desde 1958, cuando se encontraron tres cráneos en una playa. Entonces se pensaba que había algunos cientos de ejemplares en el mundo, sin embargo, se descubrió que la realidad es más cruda y que están a punto de desparecer. Con su peculiar nombre, estos animales tienen además un rostro muy característico, incluso algún científico ha dicho que parece que llevan pintalabios y rímel.
Las vaquitas podrían convertirse, efectivamente, en el segundo cetáceo (el primero fue el baiji o delfín chino de río) en perder el combate contra la acción humana, y en 2018 probablemente habrá desparecido.
Ya antes se había llevado a cabo esfuerzos en esa línea. En 2005 México creó un refugio para las vaquitas, prohibiendo en él la pesca comercial, e invirtió más de 30 millones de dólares para compensar a los pescadores y promover el uso de otros métodos de pesca. Además, formó un equipo científico internacional para estudiar su población, ritmos reproductivos y hábitat de estos animales. Entonces, sus miembros eran optimistas. «Creíamos que sería fácil hacer aumentar los ejemplares un 4 % cada año», comenta Barbara Taylor. «En cambio, hubo un descenso del 18,5 % anual».
Ese descenso, según Rojas-Bracho, se debe a que la pesca ilegal «está fuera de control».
Durante los últimos tres años, la pesca ilegal de totoaba, una especie de pez amenazada que puede llegar a medir casi dos metros de largo y pesar más de 130 kilogramos, ha ido en aumento (la vejiga natatoria de las totoabas es muy preciada en China). Desgraciadamente, las vaquitas, de tamaño similar, viven en la misma zona del golfo.




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